Ares Rights dice que los documentos sobre la SENAIN filtrados por Ecuador Transparente son reales

Si uno hace una búsqueda en Internet con los términos “Ecuador” y “Ares Rights”, encuentra un sinfín de artículos de prensa que hablan sobre cómo una empresa española —Ares Rights— actúa a nombre de instituciones públicas de Ecuador para censurar contenido en Internet. ¿Su argumento? Se está infringiendo el derecho de copia (o copyright) de ciertos medios del Estado. Si un diario, por ejemplo, publica una denuncia y, como prueba, utiliza un documento con el logo oficial de la institución, Ares Rights denuncia que no se puede usar ese logo y ¡BAM! te cae una notificación por derechos de autor. En otros casos, se utilizó como pretexto los fragmentos del enlace ciudadano del presidente Rafael Correa y así sucesivamente.

De esta manera, se dieron de baja a videos, páginas web, cuentas de Twitter, se obligó al personaje de Crudo Ecuador a salir del anonimato para defender su página y un largo etcétera que a cualquiera le hacen pensar que las reclamaciones por copyright tienen que ver menos con los derechos de autor y más con la censura en Internet. Esto generó eco internacional y una serie de artículos de prensa motivaron al exgerente del canal público Ecuador TV, Enrique Arosemena Robles, a aclarar que ellos no tienen “ningún contrato” con Ares Rights. Fue tan vehemente Arosemena que incluso anunció que reuniría a su equipo legal “para ver que acciones se pueden tomar al respecto”.

Lo que Arosemena insinuaba es que Ares Rights se estaba tomando el nombre de Ecuador TV para censurar a terceros, haciendo quedar mal al canal estatal. La televisión estatal se produce con fondos públicos y no tiene mucho sentido que sus contenidos se privaticen en manos del gobierno[1] pero incluso si se cede en ese punto y se admite que Ecuador TV es el dueño del copyright de ciertos contenidos, existen una serie de “usos justos” donde las personas pueden simplemente copiar algo porque es material educativo, una sátira o cita periodística.  Eso lo sabe muy bien el gobierno, al punto que ha usado ese derecho en sus propios videos.

Lo lógico entonces era que Ecuador TV demande a Ares Rights por hacer mal uso de su nombre y detener la censura motivada por esta empresa. Lo mismo podría haber hecho Fernando Alvarado, puesto que la empresa española también ha realizado reclamaciones en su nombre. Eso nunca pasó. Lo que sí ha sucedido es que ciertas instituciones públicas se han empezado a blindar con pretextos para abusar del derecho de autor. La Secretaría de Comunicación, por ejemplo, ha añadido un aviso de “© SECOM” al canal de la Presidencia de la República en Youtube y, por cuenta propia, ha realizado reclamaciones de derecho de autor. En 2015, Paúl Mena Zapata, abogado de la SECOM, realizó una reclamación a Fundamedios donde aduce que la uno de sus tuits usa “la imagen distintiva de la Secretaria [SIC] Nacional de Comunicación”.

¿Lo peor de todo? Ares Rights sigue realizando reclamaciones por derecho de autor fuera del territorio ecuatoriano a nombre de sus instituciones públicas. El caso más reciente es la reclamación que la empresa censora realizara a nombre de la Secretaría Nacional de Inteligencia, en contra de greenhost.net, quienes alojan la página web de Ecuador Transparente.

Ares Rights dice, en este caso, representar a Rommy Vallejo, en su calidad de Secretario Nacional de Inteligencia por haber publicado material confidencial cuya divulgación está prohibida por la ley. “Este material —dice el comunicado— es SECRETO DE ESTADO, y por esta razón; y debido a la severidad del caso y para garantizar que esta información no siga siendo accesible, le solicitamos que interrumpa el servicio para ecuadortransparente.org”.

Imagen socializada por Ecuador Transparente en el Chaos Communication Congress, el 28 de diciembre de 2015.

Imagen socializada por Ecuador Transparente en el Chaos Communication Congress, el 28 de diciembre de 2015.

Si es que Ares Rights, como dice, está actuando en representación de la SENAIN, esto representaría un reconocimiento oficial de la veracidad de los documentos publicados por Ecuador Transparente, que sugieren espionaje a periodistas, sindicatos, ambientalistas y políticos de oposición. Pero ya sabemos que, como ha pasado antes, SENAIN no va a reconocer que exista relación contractual alguna. Y puede que tengan razón.

Pero lo importante de esta lección es que hay países, como Holanda e Islandia, donde no basta decir que uno representa a alguien para realizar una reclamación de derecho de autor. En el caso arriba mencionado, greenhost.net hizo lo que todo proveedor de servicios de internet debería hacer: Pidió a Ares Rights que le presente una orden judicial para iniciar su reclamación, lo cual implica que los nexos que aduce tener con la institución pública se deben aclarar o, mejor aún, que se debe realizar tal reclamación sin intermediarios. Esto es una victoria para la libertad de expresión, porque obliga a que un juez justifique una causa motivada para censurar contenido que, de otra manera, puede ser importante para la ciudadanía y es un paso hacia una mejor rendición de cuentas de instituciones que han permitido que otros abusen de su nombre para censurar contenidos en línea.

¿Qué sucederá ahora con las denuncias de Ecuador Transparente? Si es que Ares Rights mentía, pues nada. Si es que decía la verdad y, por ley, esas publicaciones son eliminadas, estaríamos atestiguando la confirmación de que esos documentos son reales y, si ese es el caso, de cómo se usa el copyright para silenciar la evidencia de un posible uso ilegítimo de los servicios que provee nuestra agencia de inteligencia.

[1] Julia Reda, parlamentaria europea por el partido pirata alemán, presentó recientemente el borrador de su informe sobre derechos de autor, donde recomienda “que eximan de la protección de derechos de autor las obras producidos por el sector público”.