¿Qué es el anonimato?

Primera parte de la presentación de EFF a las Naciones Unidas

El anonimato se puede definir como actuar o comunicarse sin usar o presentar el nombre o identidad propios; o como actuar o comunicarse en una manera que protege la determinación del nombre o identidad propios, o usando un nombre asumido o inventado que no puede necesariamente asociarse con la identidad legal o habitual de uno.

El anonimato puede ser concebido como un espectro, de fuerte a débil. El anonimato es fuerte cuando existen protecciones técnicas y legales que hacen que sea muy difícil desenmascarar la identidad de una persona anónima. El anonimato es débil cuando una persona anónima puede ser desenmascarada mediante métodos sencillos, tales como solicitudes gubernamentales al proveedor de servicio o buscando el nombre asumido en una base de datos existente.

Podemos evaluar el grado de anonimato que una persona puede lograr en línea al considerar cuestiones tales como: ¿Puede la gente abstenerse de firmar lo que escribe? ¿Puede elegir el modo de firmar (o no firmar) sus comunicaciones? ¿Puede acceder a servicios sin registrarse, o sin registrarse con su identidad legal? ¿Los proveedores de servicio requieren que una cuenta esté vinculada a un documento de identidad emitido por el gobierno, o a otros sistemas que están vinculados a la identidad legal, como es el caso de los sistemas de pago? ¿Los proveedores de servicio retienen datos, tales como registros de acceso, que podrían ser usados para identificar a sus usuarios en el futuro? ¿Cuentan los usuarios con herramientas técnicas para ocultar su identidad, tales como tecnologías que mejoran la privacidad y hacen difícil su identificación? ¿Los usuarios confían en que su identidad no será asociada con sus actividades contra su voluntad? Con el fin de despojar a una persona del anonimato que eligió, ¿qué esfuerzo debe ser llevado a cabo por otras partes? ¿Pueden terceros determinar la identidad de un individuo sin tener que recurrir a los tribunales, o se debe seguir un proceso legal?

¿Quién necesita anonimato?

Todo aquel que no quiera que las cosas que dice estén conectadas a su identidad permanente tiene interés en el anonimato. Puede que estén preocupados por retribuciones políticas o económicas, acoso, o incluso amenazas a sus vidas, o pueden usar el anonimato como parte de su expresión o desarrollo personal. Algunos necesitan encubrir su identidad de la investigación informal de sus colegas. Otros necesitan protecciones más fuertes contra adversarios más determinados y bien financiados. Habrá quienes requerirán protección contra sus propios gobiernos.

Los padres tratan de crear una forma segura de que los niños exploren en línea. Los adolescentes que exploran su propia identidad son, a menudo, acosados en línea y en sus propias comunidades, y puede que escojan el anonimato en línea para protegerse.

Conforme maduran los individuos, puede que con el tiempo cambien sus nombres como una expresión de su religión, creencias, o como parte del desarrollo completo de su personalidad. Puede que busquen hacer esto para evitar discriminación, o para establecer un nombre que es más fácil de pronunciar o deletrear en una cultura dada.

Otros necesitarán reconstruir sus vidas resguardados de opresión previa. Los sobrevivientes de abuso doméstico que necesitan protección de sus abusadores deben asegurarse de no dejar un rastro digital. Los individuos cuyos cónyuges o parejas trabajan para el gobierno o son muy bien conocidos podrían desear esconder aspectos de su propia vida, y a menudo se sienten más cómodos usando herramientas de anonimato. Los programas de protección de testigos y víctimas necesitan anonimato para operar de forma segura.

Las profesiones que hacen posible la libertad de expresión usan el anonimato para proteger a sus clientes. Los bibliotecarios creen que los usuarios de las bibliotecas deben tener el derecho de leer de forma anónima —un requisito esencial para la libertad intelectual y la privacidad. Los editores han luchado para preservar el anonimato de sus clientes por considerar que ser conocido como lector de obras controvertidas puede crear un efecto inhibidor.

El anonimato les permite a las fuentes de periodistas atreverse y hablar sin temor a represalias; los denunciantes reportan noticias que corporaciones y gobiernos preferirían suprimir. El anonimato también es esencial en el contexto de los derechos humanos. Los trabajadores de derechos humanos lo usan en su contienda contra las violaciones de derechos humanos; funciona como un escudo para aquellos que buscan desafiar poderes centralizados arraigados, o una mayoría intolerante.

Anonimato y Sociedad

El anonimato es vital para una sociedad abierta y libre. Nos importa el anonimato en línea y fuera de línea porque permite a los individuos expresar opiniones impopulares, observaciones honestas y quejas que, de lo contrario, no serían escuchadas. Permite evitar represalias potencialmente violentas de aquellos que puedan sentirse ofendidos, y desempeña un papel central en la lucha para exponer los crímenes y abusos de poder.

Nos importa el anonimato porque queremos una sociedad donde la gente pueda hablar honestamente. El anonimato permite que las voces sean escuchadas —y las ideas juzgadas— en función de su contenido, no de su origen. El anonimato puede ayudar a proteger a un orador de la falacia lógica de los ataques ad hominem (responder a los argumentos atacando el carácter de una persona, en lugar del contenido de sus argumentos).

Nuestra sociedad actual no nos obliga a mostrar nuestros documentos de identidad o firmar nuestros nombres antes expresarnos. Los valores que hemos desarrollado a lo largo de muchas décadas se construyeron en el debate franco y de amplio alcance que dicha libertad ofrece. Esos valores, incluyendo el anonimato en sí, deben mantenerse en la era digital.


 

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